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Un paseo por las deliciosas librerías de Buenos Aires

fuente: eltiempo.com

La capital argentina tiene una oferta de libros como pocas ciudades de América Latina.

Buenos Aires no es sólo tango, bifes y fútbol. La capital porteña es también hogar de una de las ofertas más variadas, completas e interesantes de América Latina en materia de librerías.

Según cuenta Guido Indij en la presentación de su libro ‘El libro de los libros’, el fenómeno surge hacia finales de 1700 con la aparición de ‘La Botica’, una tienda de despacho de medicinas, comestibles y enseres donde también comenzaron a comercializarse libros.

Hoy, el abanico de posibilidades va desde librerías de interés general, textos antiguos, especializados, de saldos y de editores independientes, entre otros.

Y entre ellas, decenas de lugares con un simbolismo muy fuerte para los apasionados de la lectura, como aquel sótano de la calle Garay donde -según relata Borges en su cuento El Aleph- se podía, con un poco de paciencia e incomodidad física, observar todos los sitios del mundo y todos los mundos en un solo sitio.

Un teatro librería

Hacia el norte de la ciudad se encuentra la librería más grande de Sudamérica: El Ateneo Grand Splendid, que desde principios del 2008 cuenta con el honor de ser la segunda más bella del mundo, según el diario británico ‘The Guardian’.

Su historia cuenta que el inmigrante austriaco Max Glucksman llegó a la Argentina en 1890, e hizo construir un teatro ubicándolo en el barrio que en esa época se llamaba El Saint Germain porteño.

Su bellísima cúpula fue realizada por el pintor italiano Nazareno Orlando y reproduce una alegoría a la paz, tras la finalización de la Primera Guerra Mundial.

El edificio fue inaugurado en 1919 y por su escenario pasaron figuras como Carlos Gardel y Lola Membrives. Desde el año 2000 este teatro fue recuperado y transformado en libreria y por ella han desfilado figuras de la talla de Paul Auster, Mario Vargas Llosa y Ernesto Sábato.

Libros con una fuerte impronta barrial

En el barrio de San Telmo y a escasos metros de su famoso mercado, se encuentra Fedro. Impresa en su vitrina una frase de Fernando Pessoa nos da la bienvenida: «Nadie entiende a nadie. Todo es intersticio y acaso, pero todo es cierto».

En el interior me recibe Daniel, quien en compañía de Marcelo y Edio decidieron abrir, en el 2005, esta librería barrial para, con más ingenio que metros de superficie, dar vida a un espacio multifuncional.

En su planta baja se encuentra el sector dedicado a la narrativa y a la poesía. Una escalera lleva al entrepiso con una mesa y sillones donde puede sentarse el visitante a leer tranquilo, en un rincón y junto al sector dedicado a la crítica literaria y ensayos. Allí, unas mesas de bar asisten durante los encuentros de poesía, presentaciones y hasta reuniones de grupos de vecinos comprometidos con la preservación patrimonial de San Telmo.

La selección musical está a cargo de Marcelo, durante la visita suenan de fondo desde Lhasa de Sela, hasta Axel Krigier, pasando por Novalima. Esto contribuye a generar un clima relajado y siempre dominado por la atenta mirada del gato Morrisey, sin duda la gran estrella del lugar. Desde hace poco tiempo y en la misma sintonía de pertenencia al barrio, uno de los dueños, Edio, comenzó a editar la revista TELMA cultura & comunidad cuyo primer número se distribuye de forma gratuita.

 

Un grato rincón en Palermo

Siguiendo el recorrido, nos vamos al barrio de Palermo, donde se encuentra Libros del Pasaje, tan próxima al sitio donde tuviese su residencia Jorge Luis Borges como a la bulliciosa plaza Julio Cortázar (popularmente conocida como plaza Serrano).

Libros del Pasaje funciona en una típica casa de las primeras décadas del siglo XX reciclada. De la construcción original mantiene sus pisos de madera techos de bovedilla y encanto particular. Al ingresar se aprecia detrás de la sala de libros infantiles el patio donde actualmente funciona parte del bar. Es sin lugar a dudas una de las librerías donde mejor se relacionan sin sobreponerse los lugares dedicados a venta y consulta de libros, espacios de encuentros culturales y un bar que perfuma el ambiente con olor de café recién preparado.

Para cualquier consulta y siempre dispuestos a ayudar Libros del Pasaje cuenta con un plantel de jóvenes apasionados por la lectura y muy bien preparados.

Las actividades culturales que se desarrollan también son un motor de intercambio entre escritores y lectores.